Siendo casi casi 31 de diciembre de 2011.
Quién no ha sentido alguna vez que algo va a ser para siempre, infinito (o finito si pensamos que dejaremos de existir) y perfecto.
Yo, como polvo amontonado formando una persona, lo he pensado inumerables veces. En todas ellas siempre ha habido un resquicio de mentira. Sí, de esa que está ahí, que intentamos obviar y que te dice que no, que nada es eterno. Pero hubo una. Una que no se dejó intimidar por la mentira. Pero al final, resultó que ésta no la puse yo, me la pusieron, en mi verdad perfecta.
Estamos hablando de relaciones, pero no de pareja ni mucho menos, sino de amigos para siempre.
Ya no. Todo se ha acabado como quién acaba de leer una novela, un yogur que se caduca o un pececillo que aparece flotando boca abajo en su pecera.
Lo primero que piensas cuando pasa es... ¿qué ha sucedido para que seamos extraños?
Todos cometemos errores, pero esta vez la que tiene escrito en la frente: 'Experta en meteduras de pata y demás asquerosidades adolescentes', no ha sido. No ha hecho nada.
No te recuerdo tan frío, tan consumido, tan aislado ni tan cobarde. Aunque, en estos cuatro años, ambos hemos sido cobardes, conformistas e incapaces de decir un NO rotundo. Débiles. Quizás sea por eso por lo que conseguimos llevarnos tan bien.
He crecido un poquito, sé cuando me callo y cuando tengo que hablar de verdad. Gracias a ti, a vosotros.
Y tendría que estaros totalmente agradecida por ello.
También me habéis hecho más fuerte y desde luego, he podido comprobar que ninguna de mis semiverdades y verdades absolutas son reales. Son una farsa. Pero al menos, he sabido disfrutarlas.
Gracias también por esa dosis de falsedad que tanta falta me hacía para ponerme las pilas de una vez.
viernes, 30 de diciembre de 2011
viernes, 16 de diciembre de 2011
¿Hola?
Nunca he utilizado un blog ni ningún soporte online en lo que pueda escribir lo que pienso, siento, hago y erro.
Pero no sé por qué exactamente esta noche he abierto blogger y he decidido contarle mi vida o mi visión de ella.
No se me da bien expresarme, ni escrita ni oralmente. Apenas me conozco y necesito, en ocasiones, que dos o tres personas me cuenten quién soy.
Pero no sé por qué exactamente esta noche he abierto blogger y he decidido contarle mi vida o mi visión de ella.
No se me da bien expresarme, ni escrita ni oralmente. Apenas me conozco y necesito, en ocasiones, que dos o tres personas me cuenten quién soy.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)